Reforma de vivienda en Calderón de la Barca, Santander
CANTABRIA. 2026

La intervención transforma una vivienda de un edificio residencial de los años 60, en el centro de Santander. Condicionada por una estructura de pórticos de hormigón armado y por la posición de sus patios interiores, la vivienda presentaba una distribución muy compartimentada y una circulación poco fluida entre las distintas estancias.

El proyecto parte de la estructura existente para plantear una nueva organización espacial, ordenando la posición de algunas estancias y buscando una relación más fluida entre ellas. El área de día se articula alrededor de una cocina de carácter central, abierta a un amplio salón-comedor, mientras que las zonas privadas se organizan de forma más clara y funcional. La vivienda cuenta con tres dormitorios, tres baños y dos espacios de trabajo.

La intervención se plantea como una reforma integral en la que arquitectura e interiorismo se desarrollan conjuntamente. Carpinterías, mobiliario, iluminación, molduras, cornisas y acabados forman parte de una misma propuesta. Sobre una base arquitectónica serena, dominada por el blanco y el suelo de madera en espiga, el mobiliario, las obras de arte y los objetos introducen color, textura y personalidad. Las bibliotecas y piezas de mobiliario a medida se integran en la arquitectura, mientras las molduras y cornisas incorporan referencias tradicionales dentro de una intervención contemporánea.

En este proceso, Ana Lavín, propietaria de la vivienda y apasionada del diseño, tuvo una implicación muy activa en el proyecto. Su sensibilidad hacia la arquitectura, el mobiliario, el arte y los objetos de la casa permitió establecer un diálogo constante con el trabajo del estudio y fue fundamental en la definición de su identidad interior.

La cocina ocupa un lugar central dentro de esta nueva concepción. Abierta y conectada con el comedor, combina una gran superficie de trabajo con almacenamiento integrado y electrodomésticos ocultos tras frentes continuos. Los baños, por su parte, desarrollan un lenguaje propio mediante el uso de revestimientos de pequeño formato, madera, vidrio acanalado y detalles metálicos.

La reforma incorpora además una mejora de las prestaciones térmicas y acústicas, mediante el aislamiento de fachadas y medianeras, la renovación de las instalaciones y la sustitución de las carpinterías exteriores.

El resultado es una vivienda en la que la arquitectura proporciona una base serena y atemporal sobre la que el interiorismo, el arte y los objetos construyen una identidad propia. Una intervención que actualiza la forma de habitar una vivienda de los años sesenta, combinando una arquitectura contemporánea con un interior cálido y personal.

info

CLIENTE: Particular
ESTADO: Construido
LOCALIZACIÓN: Santander (Cantabria)
AÑO: 2026
SUPERFICIE: 170 m2
FOTOGRAFÍA: Adriana Martínez
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