La adquisición de este inmueble por parte del Ayuntamiento de Torrelavega a la Cámara de Comercio responde al cumplimiento a lo aprobado por la Corporación en 1985, cuando se aprobó el Plan General de Ordenación Urbana y se marcó que se debía incluir en el patrimonio municipal como equipamiento.
El Ayuntamiento de Torrelavega pretende crear un espacio de contacto entre la administración y el ciudadano que se convierta de manera temporal en la sede noble del Ayuntamiento, albergando un salón de usos múltiples que se usará como salón de plenos y la oficina de atención a la ciudadanía, capaz de atender diferentes necesidades de los ciudadanos (estadística, registro, etc.). Además, se dará cabida al despacho de alcaldía junto con los oficinas y despachos de los grupos municipales. También contará con una sala de reuniones o sala de prensa.
La propuesta trata de potenciar la función pública que desarrollará la edificación a rehabilitar, antigua sede de la Cámara de Comercio de Torrelavega. La simplificación del programa y sus circulaciones, la accesibilidad y fácil lectura para el ciudadano, así como la clara y eficaz organización interna del mismo son la estrategias directoras de la propuesta. Además, la posible temporalidad de su uso como sede principal del Ayuntamiento, hace que se plantee una intervención que sea lo suficientemente versátil, flexible y abierta como para albergar futuros programas compatibles.
Interviniendo sobre un edificio histórico en la ciudad, la propuesta parte del respeto y potenciación de su configuración estructural y espacial, su envolvente exterior y sus elementos más significativos.
La configuración estructural y espacial del proyecto original del edificio se definía por la clara distribución de un núcleo central flanqueado por dos alas laterales. Esta configuración quedó dañada por la ejecución de un volumen trasero que desvirtuaba la pureza geométrica y simétrica del proyecto y por la introducción de una segunda escalera de servicio que rompía el eje estructural que separaba el núcleo central con el ala norte. La propuesta planteada en el presente proyecto trata de recuperar la configuración original eliminando la segunda escalera (originalmente de servicio), innecesaria tanto por uso como por normativa. Mediante la eliminación de esta escalera, se restituye la configuración original del mismo recuperando los ejes estructurales y espaciales que dividen núcleo y espacios adyacentes.
Esta configuración permite igualmente restituir la distribución original del edificio en la que se concentraba en el núcleo central escalera y aseos. Un único núcleo que aúna escalera, ascensor y aseos se sitúa ahora en el centro de gravedad de la edificación. De esta manera, estructura la comunicación vertical, así como la conexión entre las dos alas del edificio.
Se mantiene el volumen trasero para ubicar en él el ascensor y habilitar este volumen como salida secundaria del edificio en planta baja, esta sí necesaria por normativa.
El volumen trasero quedará unido ahora al vestíbulo principal mediante la apertura de un gran hueco en el muro posterior de la edificación. Esta apertura unifica la salida original del edificio con las diferentes aperturas que se le han practicado a lo largo de los años. A su vez, se acristalará la fachada del volumen trasero de forma que se produzca una continuidad visual que conecte ambas fachadas del edificio.
URBANIZACIÓN
Con la misma idea de generar un espacio de relación entre la administración y la ciudadanía, se propone la apertura del espacio de retranqueo del que dispone la parcela para entregárselo a la ciudad en forma de pequeña plaza de acceso al edificio. De este modo se elimina la barrera existente entre edificio y ciudad respondiendo al carácter de bien público que le corresponde. Se demolerá el cerramiento existente y se generará una escalinata de acceso integrada con una rampa lateral que permita el acceso a personas con movilidad reducida. La zona libre se destinará a una zona estancial con bancos y vegetación.
IMAGEN EXTERIOR
La propuesta respeta la composición y ornamentación original del edificio. Más allá de los trabajos propios de saneado de la mampostería y reparación o sustitución de revocos, se propone singularizar el edificio mediante el tratamiento monocromo de la fachada. Se le confiere así cierta abstracción aplicándole una coloración gris blanquecina al conjunto, tanto a los revocos como al velo que cubre la mampostería.
Las nuevas carpinterías metálicas de tono oscuro se retranquean aprovechando todo el ancho del muro potenciando la profundidad de los huecos en los muros de mampostería.