Se trata de un edificio de viviendas en el Barrio de Las Letras, con una fachada historicista que añade elementos clásicos al esquema habitual de vivienda del casco histórico Madrileño. Se intervino en la totalidad de las fachadas, la ecalera, la cornisa y la cubierta.
El mayor reto de la obra consisitía en recuperar los elementos decorativos de fachada, en su mayoría de escayola, que se encontraban bastante deteriorados. Se sacaron moldes de los medallones y de los capitales de las columnas que estaban en mejor estado de conservación para reproducirlos y sustituir los mas dañados.
El inmueble está incluido en el Catálogo de Edificios Protegidos del Plan General de Ordenación Urbanística del Ayuntamiento de Madrid, que pone de manifiesto el valor de la fachada y la escalera. Por este motivo, se consideró muy importante plantear la actuación en el edificio teniendo en cuenta los recursos económicos disponibles junto con el valor del inmueble y del entorno urbano al que pertenece, con el objetivo de mantener los elementos que lo caracterizan en las mejores condiciones funcionales y estéticas, redundando en provecho de sus propietarios y el resto de la ciudad.